Una combinación que equilibra naturaleza y diseño contemporáneo. La vajilla Praga aporta la delicadeza de sus flores en tonos profundos y formas orgánicas, mientras Concreto suma una estética minimalista inspirada en materiales industriales. El contraste entre lo artesanal y lo moderno crea una mesa con personalidad. Un combo perfecto para quienes disfrutan mezclar estilos y sorprender en cada encuentro.